Tailandia

Cómo organizar un viaje a Tailandia y recorrer sus lugares imprescindibles

Viajar a Tailandia supone entrar en un país donde la cultura, la naturaleza y la vida cotidiana conviven con una gran intensidad. El país combina grandes ciudades, zonas rurales, selvas y playas, y aunque no es un destino complicado, sí requiere una buena planificación para que sea una experiencia bien aprovechada. Tener claras las prioridades, conocer los ritmos locales y contar con apoyos fiables sobre el terreno, como los profesionales de la empresa de turismo Thalassa Tour, permite moverse con más seguridad y disfrutar mejor de cada etapa del recorrido.

¿Cuándo es mejor viajar a Tailandia y qué documentación necesito?

Antes de poner un pie en Tailandia, es recomendable resolver una serie de cuestiones concretas. Lo primero es elegir bien la fecha del viaje, ya que el clima puede arruinarlo si visitas el país durante la temporada de más lluvias.

La época más cómoda suele situarse entre noviembre y febrero, con temperaturas más suaves y menor humedad. A partir de primavera el calor se intensifica y, durante la temporada de lluvias, especialmente en el sur, algunas excursiones pueden verse condicionadas.

El siguiente paso es organizar la documentación. Los ciudadanos españoles, por suerte, pueden entrar en Tailandia por turismo sin necesidad de visado previo para estancias cortas: basta con tener un pasaporte con una validez mínima de seis meses desde la fecha de entrada. A la llegada, las autoridades conceden un permiso de estancia limitado, por lo que es importante comprobar cuántos días se autorizan y ajustar el itinerario a ese margen.

Dinero y salud para poder disfrutar del viaje

Otro aspecto a tener en cuenta es el dinero. La moneda local en Tailandia es el baht tailandés y aunque en hoteles, centros comerciales y restaurantes de zonas turísticas es habitual pagar con tarjeta, los mercados, el transporte local y los pequeños establecimientos sólo admiten pago en efectivo, por lo que es necesario llevar al menos una pequeña cantidad de bahts para tener disponible a la llegada. Si necesitas más, puedes sacar dinero en cajeros automáticos, pero ten en cuenta que hay determinadas zonas como las rurales donde el acceso a ellos es más complicado.

Finalmente, aunque no son obligatorias las vacunas para viajar a Tailandia si se viaja desde España, los centros de vacunación internacional suelen recomendar, en función del tipo de viaje, protección frente a la hepatitis A y B o la fiebre tifoidea, sobre todo si se prevén desplazamientos por zonas rurales o estancias prolongadas. 

También resulta aconsejable viajar con un seguro médico que cubra asistencia sanitaria y posibles repatriaciones, ya que la atención médica es privada y puede suponer un gasto elevado sin cobertura.

Qué ver y cómo repartir el viaje entre Bangkok, Chiang Mai y Krabi

Un viaje bien planteado por Tailandia suele requerir entre diez y quince días, como mínimo, para poder recorrer varias zonas sin prisas, ya que las distancias son largas y los traslados pueden consumir bastante tiempo. Esto hace que contar con una buena planificación para viajar resulte decisivo, pero organizarlo puede resultar abrumador si no se conoce bien la zona. Por eso, una buena alternativa puede ser la de desplazarse mediante tours con una empresa privada que facilite el acceso a los principales puntos de interés y permita centrarse en la experiencia sin preocuparse por la logística, especialmente en zonas muy visitadas o de difícil coordinación por libre.

Thalassa Tour trabaja precisamente con esa filosofía. Su propuesta se centra en recorridos por zonas como Krabi, Koh Yao, Khao Sok, Bangkok o la imperdible Chiang Mai, priorizando grupos reducidos y experiencias que se salen fuera de los tours más masivos.

Bangkok: mezcla de historia y vida urbana

Bangkok concentra algunos de los enclaves culturales más importantes del país. La capital tailandesa concentra algunos de los templos y palacios más icónicos del país. El Gran Palacio y el Buda Esmeralda son imprescindibles para entender la historia institucional y religiosa de Tailandia. Muy cerca, Wat Pho destaca por su Buda Reclinado y su papel como centro de enseñanza tradicional.

Una ruta por los canales del río Chao Phraya permite conocer barrios antiguos y la vida ligada al agua que aún perdura. Los mercados, como Chatuchak o los nocturnos de Patpong y Asiatique, muestran otra cara de la ciudad, más cotidiana y comercial. Dos o tres días son suficientes para recorrer Bangkok y haber visto lo imprescindible de la ciudad.

Chiang Mai: tradición y naturaleza

Chiang Mai es uno de los principales centros culturales del norte del país y un punto clave para comprender la tradición tailandesa más allá de la capital. Dentro de la ciudad amurallada se concentran templos como Wat Phra Singh o Wat Chedi Luang, que marcan el pasado histórico de la antigua capital del reino de Lanna. En los alrededores, el templo de Doi Suthep ofrece unas impresionantes vistas al valle, una de las vistas más reconocibles de la región.

Chiang Mai también actúa como base para excursiones a parques naturales, aldeas tradicionales y mercados locales, además de actividades relacionadas con la artesanía y la gastronomía. Con dos o tres días es posible recorrer sus principales atractivos sin sensación de saturación.

Krabi: playas, islas y naturaleza

Krabi representa el tramo más natural y relajado del viaje. Sus playas y formaciones de piedra caliza se encuentran entre las más reconocidas del sur del país. Railay Beach, accesible sólo por barco, combina arena clara y acantilados espectaculares, mientras que Ao Nang funciona como punto de partida para excursiones marítimas. Desde Krabi se accede fácilmente a archipiélagos como las islas Phi Phi o Hong, conocidas por sus aguas tranquilas y paisajes protegidos.

Para aprovechar Krabi y sus alrededores, contar con un aliado como Thalassa Tour es ideal. Sus tours con guía en español, permiten recorrer playas e islas sin las aglomeraciones de los tours masivos. Además, a diferencia de otros tour operadores de la zona, sus itinerarios no son fijos sino que dependen de varios factores como las mareas, condiciones del mar o nivel de ocupación en las playas a una determinada hora, intentando siempre evitar las multitudes haciendo cada día el mejor tour posible, para disfrutar de la naturaleza con calma y conocer mejor la historia y los ecosistemas locales. Además, ofrecen rutas adaptadas a tus intereses, combinando navegación, snorkel, senderismo y descanso.

Disfrutar de Tailandia con calma y sin aglomeraciones

Para disfrutar de estas zonas con calma resulta clave una buena organización, ya que muchas visitas dependen de horarios de navegación y condiciones del mar. Dedicar al menos tres o cuatro días permite combinar playas, salidas en barco y momentos de descanso sin convertir la estancia en una carrera contrarreloj, huyendo de aglomeraciones y tours cerrados y disfrutando de sus paisajes y su cultura sin perder tiempo ni tranquilidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *