Asturias – Llegada y Cangas de Onís día 1

Comenzamos nuestro pequeño viaje por tierras Asturianas un viernes doce de octubre de 2012, teníamos el puente del Pilar libre y decidimos subir a conocer (seria nuestro primer viaje por tierras asturianas) los Lagos de Covadonga.

Salimos sobre las 10 de la mañana para un viaje que, en principio, iba a ser de unas cinco horas y media a través de autopistas y peajes, pero cuando ya llevábamos unos kilómetros, decidimos que para poder contemplar mejor los verdes paisajes de los que nos brinda Asturias, íbamos a hacer el camino por carreteras secundarias para poder pasar por el embalse de Riaño y su viaducto de 820 metros de longitud, y a través de las montañas que separan Asturias de la meseta, los Picos de Europa.

Tras unas cinco horas de camino, llegamos al embalse de Riaño, en León. El embalse tiene tras de sí una traumática historia. Fue terminado un 31 de diciembre de 1987, un día antes de que entrase en vigor una directiva europea que hubiese convertido en inviable su construcción desde el punto de vista medioambiental, ya que para su construcción, se destruyó y posteriormente se anegó, el pueblo original de Riaño, Anciles, Salio, Huelde, Éscaro, La Puerta, Burón, Pedrosa del Rey y Vegacerneja parcialmente.

Embalse de Riaño - Asturias
Embalse de Riaño – Asturias

Tras parar en un área de descanso y sacar unas fotos, continuamos nuestro camino por una carretera de montaña sinuosa y muy estrecha, pero con unos paisajes increíbles como la cascada de Aguasaliu (incluidas vacas que salían a recibirnos), hacia la población de Soto de Cangas (a tres kilómetros de Cangas de Onís), donde está el hotel Sueño del Indiano, en el que íbamos a pasar estos días.

Tras casi dos horas más de viaje llegamos al hotel, y tras hacer el checking y dejar las maletas, fuimos a Cangas de Onís, a conocer su Puente Romano del siglo XIII, icono de la ciudad y sobre el que cuelga la Cruz de la Victoria, emblema del Principado de Asturias.

Estuvimos dando un paseo por las calles de Cangas hasta que empezó a llover, así que buscamos un sitio donde poder refugiarnos, y que mejor sitio en Asturias que en una sidrería. Aunque estuviese lloviendo, en la calle se podía estar ya que no hacía mucho frio, así que nos pedimos una botella de sidra asturiana y empezamos a escanciarla mientras esperábamos a que la lluvia cesase.

Tras estar un rato en la sidrería, volvimos al hotel a dormir, al día siguiente nos esperaban los ansiados Lagos de Covadonga, donde es recomendable subir pronto si vas en coche.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s