Berlín – Día 2

Segundo día en Berlín, y ya con las pilas recargadas, salimos a recorrer parte sus calles y conocer los diferentes restos de muros que están esparcidos por la ciudad.

Nuestro primer destino del día fue el subsuelo berlinés. Teníamos una visita guiada (en castellano) a un bunker de la Segunda Guerra Mundial preparado para una posible hecatombe nuclear, que posteriormente en la Guerra Fría, fue reacondicionado, ya que con el paso del tiempo había quedado obsoleto. Estas visitas las podéis adquirir aquí.

Posteriormente, fuimos a Postdamer Plazt. En esta plaza fue donde se instaló el primer semáforo de toda Europa. Y al igual que gran parte de la ciudad, quedó destruida en la II Guerra Mundial, pasando a ser “tierra de nadie” con la construcción del Muro de Berlín, (también conocido como “El Muro de la Vergüenza” o la “barrera protectora antifascista”, dependiendo del bando).

El muro tenía una longitud de 160 kilómetros, partiendo Berlín en dos y rodeándola en su parte oeste. Por la plaza de Postdamer pasa, lo que hoy en día es, el recorrido simbólico del muro, formado por un trazado de adoquines dobles.

Enlace a la página web oficial de Berlín con información relevante sobre el muro, sus pasos fronterizos, sitios conmemorativos…

Bajando por la calle Stresemannstr desde Postdamer Plazt y girando a la izquierda en Niederkirchnerstraße, calle conocida por albergar los cuarteles generales de la Gestapo, seguridad del Reich y las SS, llegamos al museo “Topografía del Terror” (actualmente en el antiguo edificio de la Gestapo).

Este museo-memorial incluye una exhibición permanente de los crímenes cometidos por los nazis y lo que sería una parte de su vallado, es parte del antiguo muro.

Restos del Muro de Berlín originales en el museo-memorial “Topografía del Terror” en Berlín - Alemania
Restos del Muro de Berlín originales en el museo-memorial “Topografía del Terror” en Berlín – Alemania

Tras conocer un poco más la historia sobre el nazismo y ver algunos elementos que se usaron en la guerra, documentos, historias gráficas de la época e incluso poder tocar el muro aun conservado (sin grafitis, como el resto de los expuestos), seguimos nuestro camino hasta uno de los pasos fronterizos entre las dos alemanias, Checkpoint Charlie.

Checkpoint Charlie fue unos de los pasos fronterizos más calientes del muro al estar en un enclave  crítico por la presión que ejercían ambas Alemanias, siendo testigo de un centenar de muertes.

Pincha para ver el mapa de Berlín con el recorrido que hicimos y los lugares que visitamos.

Seguimos por la calle donde se encuentra Checkpoint Charlie (fijaos en las fachadas de los edificios de esta calle, muchos tienen detalles  de evocan la época real) y giramos a la izquierda en Franz-Klühs-Straße para llegar al Museo de los Judíos, uno de los más grandes de Europa y que a través de sus obras, intenta reflejar el vacío que dejaron los judíos que se llevaron de la ciudad.

Obra de arte en el Museo de los Judíos en Berlín - Alemania
Obra de arte en el Museo de los Judíos en Berlín – Alemania

Dentro hay una exposición permanente que se llama la “Torre del Holocausto”, a la cual se entra a través de una puerta de hierro, que al cerrarla tras de ti, deja el interior de la torre completamente aislado de ruidos exteriores y donde la luz, entra a través de un pequeño hueco en la pared. Dentro no pudimos estar mucho tiempo, era un sitio muy agobiante, sin escuchar nada, casi sin ver, consiguiendo así reflejar la vida de los judíos en un campo de concentración, solos y aislados.

Otra obra permanente es el “Jardín del Exilio”, formado por 49 pilares, que representa el año de la fundación de Israel. Están rellenos con arena de Berlín, excepto el central, que lo está de arena de Jerusalén.

A la entrada del museo, se encontraba una escultura que nos dejó bastante intrigados, el “Superman caído”. Es una escultura en la que se puede ver al mítico superhéroe de Kripton boca abajo, como si se hubiese estampado de cabeza contra el suelo, como se suele decir, tuvo un mal día y el vuelo le salió mal 😀 .

Continuamos nuestro camino, ya para finalizar el día hasta, hasta Viktoria Park. En él nos esperaba una espectacular cascada con un lago al final, y en lo alto, un monumento que conmemora las batallas de la guerra de la independencia del siglo XIX.

Cogimos el metro hasta cerca del hostel, nos compramos algo en un Subway que había cercano, y nos fuimos al patio que tenía el hostel a cenar tranquilamente, una cervecita fresquita después del “pateo” que llevábamos y para la cama. Al día siguiente nos esperaba un día muy duro emocionalmente hablando.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s